Fuente EFE
En medio de una crisis económica sin precedentes que azota a la isla, la solidaridad internacional y el compromiso humano se han convertido en el último escudo para miles de familias desamparadas. Según reporta Infobae, la fundación religiosa Quisicuaba, catalogada como la mayor ONG de Cuba, se encuentra completamente desbordada al alimentar diariamente a más de 12.500 personas en Los Sitios, uno de los barrios más humildes y castigados de La Habana. Lo que en 2019 comenzó como un apoyo estable para 700 beneficiarios, hoy se ha transformado en un esfuerzo titánico que atiende entre 15 y 20 nuevas solicitudes de auxilio cada jornada, reflejando el rostro más crudo de la precariedad y la vulnerabilidad social extrema.
Las severas sanciones internacionales y la asfixiante falta de combustible han colocado al país en un escenario límite y desconocido. Ante los constantes y prolongados cortes de electricidad, los trabajadores y voluntarios de la organización demuestran una inquebrantable fraternidad comunitaria: cocinan con carbón en el patio bajo el humo denso para procesar 700 kilos de arroz diarios y no dejar a ningún anciano ni niño desamparado.
Más allá del comedor social, Quisicuaba gestiona 34 obras asistenciales en todo el territorio nacional —incluyendo centros de vida asistida, atención médica y apoyo a personas sin hogar— que impactan directamente a cerca de medio millón de ciudadanos. Este milagro de supervivencia se sostiene de forma heroica gracias al apoyo de redes de ayuda mutua en el exterior, ya que la ONG no recibe financiación del Estado. El presidente de la fundación, Enrique Alemán, ha denunciado con firmeza las trabas burocráticas de organismos como la ONU, que exigen declaraciones políticas antes de enviar recursos.