Fuente Telemadrid
Una realidad desgarradora golpea al corazón de la acogida en Europa. La Fundación Cepaim ha encendido las alarmas al revelar que el 83% de las personas extranjeras procedentes de países de fuera de la Unión Europea enfrentan una grave precariedad o exclusión residencial en España. Estos alarmantes datos, presentados en el CaixaForum de Madrid durante la inauguración del Observatorio sobre el Estado de las Migraciones y la Convivencia Intercultural en España (EMCIE), ponen de manifiesto una crisis silenciosa que atenta directamente contra la dignidad humana de miles de personas.
El informe, que sirve como un riguroso avance del Índice EMCIE, utiliza 22 indicadores sociales para medir el nivel de inclusión en áreas tan críticas como los ingresos, la educación, la salud y el empleo. Los resultados no solo desnudan una brecha habitacional insostenible, sino que también denuncian una profunda exclusión laboral que castiga con especial dureza a las mujeres migrantes extracomunitarias, situándolas en una posición de extrema vulnerabilidad social.
Frente a este panorama, el periodismo con valores debe apelar a la solidaridad internacional y a la fraternidad comunitaria. Como bien señaló Sali Guntín, vicepresidenta de la fundación, es urgente diseñar políticas públicas basadas en el conocimiento real de la complejidad social y no en prejuicios. La jornada, que reunió a académicos y especialistas en derechos humanos, dejó claro que la vivienda es el pilar básico para construir una verdadera justicia social. La Fundación Cepaim nació en el año 1994 en España como un consorcio de organizaciones no gubernamentales que decidieron unir fuerzas y coordinar sus esfuerzos para dar una respuesta integral, humana y coordinada a los retos de la inmigración que empezaban a transformar el panorama social del país.