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La Junta de Castilla y León ha confirmado un nuevo foco de la enfermedad de Newcastle en una granja de la localidad vallisoletana de Íscar, con 29.000 pollos de tipo broiler destinados al engorde, lo que eleva ya a 14 el número total de focos detectados en la comunidad, todos ellos concentrados en la provincia de Valladolid.
Según ha explicado el portavoz autonómico, Carlos Fernández Carriedo, el nuevo brote sitúa en 1.696.000 el número de animales afectados por esta enfermedad vírica desde que comenzara el actual episodio sanitario, una cifra que no ha dejado de crecer en las últimas semanas.
El representante de la Junta ha insistido en que el organismo autonómico trabaja «muy directamente» tanto con el sector avícola como con el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación para contener la propagación de la enfermedad, y ha querido trasladar tranquilidad a la población al asegurar que la Newcastle no supone ningún riesgo para la salud pública de las personas.
La enfermedad de Newcastle es una infección vírica altamente contagiosa que afecta principalmente a las aves de corral, con síntomas respiratorios, nerviosos y digestivos, y cuya propagación obliga habitualmente a las autoridades sanitarias a establecer perímetros de seguridad, sacrificios preventivos y restricciones de movimiento en las explotaciones ganaderas cercanas a los focos detectados.
El sector avícola de Castilla y León, una de las principales regiones productoras de aves de España, sigue con preocupación la evolución de los contagios, que en las últimas semanas se han multiplicado en la provincia de Valladolid, mientras las autoridades continúan monitorizando de cerca las granjas de la zona para evitar que la crisis sanitaria se extienda a otras provincias o comunidades autónomas.
Los brotes detectados hasta el momento afectan a explotaciones de distinto tipo, entre ellas granjas de pollos de engorde, aves de puesta y de recría, lo que complica las labores de contención al tratarse de sistemas de producción con características y necesidades sanitarias diferentes. Las autoridades autonómicas han pedido además a los ganaderos de la zona extremar las medidas de bioseguridad para evitar que la enfermedad siga extendiéndose a nuevas granjas de la provincia.