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La Comisión Europea ha señalado a Instagram y Facebook, ambas plataformas de Meta, por incorporar un diseño adictivo que podría estar vulnerando la Ley de Servicios Digitales (DSA). Bruselas advierte de que estas prácticas ponen en riesgo la salud mental y el bienestar de los usuarios, especialmente de los menores de edad y colectivos vulnerables.
Entre los elementos cuestionados destacan el scroll infinito, la reproducción automática de vídeos, las notificaciones constantes y un contenido altamente personalizado, mecanismos que, según el Ejecutivo comunitario, favorecen el uso compulsivo de las redes sociales. Estas funciones, explican, activan un “modo automático” en el cerebro que dificulta el control del tiempo de uso y fomenta hábitos digitales poco saludables.
Las conclusiones forman parte de una investigación iniciada en 2024, en la que Bruselas ya había advertido previamente de la falta de medidas eficaces para impedir el acceso de menores de 13 años a estas plataformas. Ahora, la Comisión considera que Meta no ha evaluado correctamente los riesgos asociados a este diseño ni ha implementado herramientas suficientes para mitigarlos.
En particular, el organismo europeo critica que las funciones de control parental y gestión del tiempo sean fáciles de desactivar, lo que reduce su efectividad. Además, señala que los recursos informativos sobre salud mental ofrecidos por la compañía no logran contrarrestar el impacto del diseño de las plataformas.
La vicepresidenta de la Comisión responsable de política digital, Henna Virkkunen, subrayó que proteger la salud física y mental de los ciudadanos europeos debe ser una prioridad para las grandes tecnológicas.
Meta dispone ahora de la oportunidad de responder a estas acusaciones. Sin embargo, si no logra convencer a Bruselas ni introduce cambios en el funcionamiento de Instagram y Facebook, podría enfrentarse a una multa de hasta el 6% de su facturación anual global, una sanción de gran impacto económico.
Este movimiento se enmarca en una ofensiva más amplia de la Unión Europea contra el diseño adictivo en plataformas digitales, que también afecta a otras compañías del sector como TikTok, así como a plataformas de comercio electrónico bajo investigación. Con estas medidas, Bruselas busca reforzar la protección de los usuarios y establecer límites claros al funcionamiento de las redes sociales en Europa.