Reuters
La Franja de Gaza ha vivido una de las escenas más sobrecogedoras desde el inicio del conflicto: el funeral colectivo de 112 personas pertenecientes a una misma familia, en lo que ya se considera el mayor entierro de este tipo en su historia reciente.
Los cuerpos fueron recuperados recientemente tras permanecer casi tres años bajo los escombros de un edificio destruido en un bombardeo en noviembre de 2023. La operación de rescate, llevada a cabo con medios muy limitados, permitió localizar parte de las víctimas, aunque aún quedan decenas desaparecidas.
El funeral reunió a cientos de personas en una ciudad devastada, donde los ataúdes, envueltos en banderas, fueron alineados antes de su entierro en fosas colectivas. Entre las víctimas había numerosos niños y mujeres, reflejo del alto impacto del conflicto sobre la población civil.
Este episodio evidencia la magnitud de la tragedia humanitaria en Gaza, donde miles de cuerpos siguen bajo los restos de edificios destruidos.
Más allá de las cifras, la imagen de este funeral simboliza el dolor acumulado de toda una población que sigue enterrando a sus muertos años después.