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La fiebre por la robótica humanoide ha alcanzado su cénit financiero en Asia. El fabricante chino Unitree Robotics ha debutado en el Star Market de Shanghái con un repunte inicial del 630%, cerrando la jornada con una subida del 460% y elevando su valor de mercado a 43.100 millones de euros. La compañía, fundada por el ingeniero Wang Xingxing y famosa por sus androides que ejecutan artes marciales o corren maratones, constata el dominio del gigante asiático: China concentra el 70% de los nuevos lanzamientos del sector.
El extraordinario debut ya venía anticipado por el apetito del inversor minorista a través de futuros perpetuos en plataformas como Hyperliquid. Estos derivados financieros, que cotizan las 24 horas sin vencimiento ni requerir la propiedad real de la acción, predecían una valoración hasta cinco veces superior al precio de la OPI (150,80 yuanes). Aunque analistas advierten de que estos productos conllevan altos riesgos por falta de respaldo corporativo y problemas de liquidez, se han consolidado como un termómetro de predicción en salidas a Bolsa calientes.
A diferencia de otras startups deficitarias, Unitree alcanzó la rentabilidad con un beneficio neto de 76,65 millones de euros en el último ejercicio. Su éxito acelera una carrera internacional donde firmas chinas como AgiBot o UBTech compiten directamente con el proyecto Optimus de Tesla. Con proyecciones bancarias como las de Barclays, que valora este mercado en 200.000 millones de dólares para 2035, la robótica deja de ser un espectáculo de laboratorio para convertirse en el nuevo motor macroeconómico global.
La evolución de estas cotizaciones demuestra cómo la alta tecnología y la ingeniería mecatrónica han pasado a ser el principal tablero de competitividad geoestratégica entre potencias.