Reuters
Con la llegada del verano, las protectoras de animales vuelven a enfrentarse a una realidad que se repite cada año: el incremento de abandonos de perros y gatos. Las vacaciones, los cambios de domicilio y la falta de planificación de algunas familias convierten estos meses en uno de los periodos más difíciles para las asociaciones que trabajan para proteger a los animales.
En Cáceres, las entidades dedicadas a la protección animal reclaman mayor responsabilidad a quienes deciden incorporar una mascota a su hogar. Tener un animal implica un compromiso que no desaparece cuando llegan las vacaciones, sino que exige buscar alternativas para garantizar su cuidado.
Las protectoras recuerdan que existen diferentes opciones para quienes necesitan viajar, desde dejar al animal con familiares o personas de confianza hasta recurrir a residencias especializadas o cuidadores. También recomiendan planificar con antelación los desplazamientos y comprobar las condiciones que existen para viajar con mascotas.
El abandono no solo supone un grave problema de bienestar animal, sino que también satura las instalaciones de las protectoras, muchas de ellas sostenidas gracias al trabajo de voluntarios y donaciones.
Detrás de cada animal abandonado hay una historia y una responsabilidad. Por eso, las asociaciones insisten en que adoptar es un compromiso para toda la vida, también durante el verano.