Reuters
La Comisión Europea ha decidido cancelar una subvención de dos millones de euros destinada a la Bienal de Venecia después de que la organización permitiera la participación de Rusia en la edición de este año. La medida abre una nueva disputa entre las instituciones europeas y uno de los grandes acontecimientos culturales del mundo.
Bruselas considera que la presencia rusa entra en conflicto con los valores democráticos que deben acompañar a los proyectos financiados por la Unión Europea, especialmente tras la invasión de Ucrania. La decisión llega después de varias advertencias y de la creciente polémica internacional sobre la inclusión del pabellón ruso.
La Bienal de Venecia ha defendido su independencia y ha argumentado que es una institución abierta al diálogo cultural, rechazando cualquier forma de censura artística o exclusión. Sus responsables han anunciado que recurrirán la retirada de fondos al considerar que la ayuda estaba vinculada a proyectos concretos y no a la participación de determinados países.
El conflicto refleja una tensión creciente entre cultura, política internacional y libertad artística, en un momento en que los grandes eventos culturales europeos se convierten también en escenarios del debate geopolítico.