«Hope» es, con un presupuesto de unos 67 millones de euros, la producción coreana más cara de la historia. La dirige Na Hong-jin, que presentó la película en la sección oficial de Cannes y en Sitges, donde recibió el Premio Màquina del Temps.
La historia arranca en Hope Harbor, una aldea aislada donde aparece una vaca muerta con heridas de garras. El jefe de policía Bum-seok, interpretado por Hwang Jung-min, y la agente Sung-ae, a la que da vida Hoyeon, persiguen a una criatura que mata a quien se cruza con ella, pero no llegan a verla hasta casi una hora después del inicio de la película.
Los alienígenas están interpretados mediante captura de movimiento y facial por actores como Michael Fassbender, Alicia Vikander, Taylor Russell y Cameron Britton, de modo que apenas se les reconoce en pantalla.
Según la crítica de cine de Begoña Piña, es un experimento muy logrado de acción, ciencia ficción y humor negro, y destaca su tensión y una persecución inicial de unos 50 minutos. También valora su reflexión sobre la empatía frente a los «otros». Entre los defectos señala algunas imperfecciones en los efectos digitales y ciertas exageraciones.
El final de Hope queda abierto, y el director ha insinuado que podría haber una continuación. La película apuesta por mezclar géneros más que por explicarlo todo.





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