Domingo, 23 de agosto de 2026
Internacional · Ciencia

Proteger la ciencia para proteger nuestro futuro: la voz de Carl Wunsch frente al negacionismo y el recorte de derechos

Fuente El País

La investigación científica no es un lujo académico ni un debate abstracto alejado de la sociedad; es nuestro escudo colectivo más valioso. Sin la medición minuciosa de los datos, la observación de la naturaleza y la dedicación constante de comunidades investigadoras, nos quedamos a ciegas ante las amenazas que transforman el planeta que habitamos.

En una reciente entrevista con El País, el reconocido oceanógrafo y profesor emérito del MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts), Carl Wunsch, ha lanzado una alerta contundente sobre los estragos que las políticas negacionistas provocan en la ciencia oceánica y climática. A sus 85 años, tras una vida dedicada a descifrar cómo las corrientes marinas regulan el clima global, sus palabras son un llamado urgente a la conciencia social: «Las consecuencias de Trump son terribles. Nos niegan la financiación con el argumento de que todo es una farsa».

La trampa del cortoplacismo y la falta de empatía

Uno de los análisis más lúcidos de Wunsch radica en la peligrosa desconexión entre los tiempos de la ciencia y los tiempos de la política. La observación de los océanos requiere décadas de registros continuados para predecir eventos extremos, comprender las dinámicas del clima y proteger a las poblaciones más vulnerables.

Sin embargo, cuando la investigación se interrumpe por decisiones ideológicas o recortes de fondos, el daño es irreparable: «Si alguien anunciara que Bilbao se va a inundar la semana que viene, la reacción sería inmediata. Pero si decimos que el riesgo es en 100 años, habrá quien diga que es problema de otro». Esta dificultad para responder ante las crisis a largo plazo evidencia un modelo político carente de empatía, donde las necesidades humanas más profundas y el bienestar de las generaciones futuras se sacrifican por rentabilidad o intereses electorales inmediatos.

Un retroceso transversal: ciencia, cultura y derechos humanos

El ataque al conocimiento no ocurre de forma aislada. La infrafinanciación y el rechazo a la evidencia científica por parte del entorno político de Donald Trump forman parte de un patrón más amplio de desmantelamiento del espacio público y social.

  • Ciencia en suspenso: Desmantelar proyectos ambientales y sofocar presupuestos científicos invalida el esfuerzo de generaciones de investigadores, paralizando la búsqueda de soluciones a problemas urgentes como la sequía, el aumento del nivel del mar o los fenómenos meteorológicos extremos.
  • Cultura mermada: Del mismo modo que se asfixia a la ciencia, el desinterés por el pensamiento crítico afecta de lleno al sector cultural, privando a la sociedad de espacios de expresión, reflexión y diversidad.
  • Derechos vulnerados: La falta de sensibilidad hacia los datos climáticos es, en última instancia, una falta de empatía hacia los derechos humanos. Quienes sufren primero y con mayor dureza los efectos de la inacción y del negacionismo son las comunidades más desfavorecidas y con menos recursos para adaptarse a las crisis.

Como señala Wunsch, el estudio de los mares y del clima global depende de la cooperación internacional y de una inversión constante en el conocimiento común. Romper de forma unilateral esas redes de cooperación debilita el bienestar global y nos deja más desprotegidos.

Una ciencia con compromiso social

Desde El Solidario, entendemos la ciencia, la cultura y la defensa de los derechos humanos como pilares indisociables de la justicia social y la solidaridad humana. Divulgar el conocimiento con rigor y sensibilidad es una forma de cuidar a nuestras comunidades y exigir que la gestión pública se apoye en la evidencia, en la ética y en la responsabilidad hacia el prójimo.

Defender la investigación frente a los recortes, el desprecio institucional y la desinformación no es solo defender laboratorios o barcos oceanográficos: es defender el derecho colectivo a un futuro seguro, digno, diverso y verdaderamente humano.

Comentarios (0)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Te recomendamos