Ilustración del Códice Florentino que muestra el impacto de la viruela en la población nahua. Fuente Wikimedia Commons
Científicos han analizado el ADN de momias halladas en la costa de Camarones, en el norte de Chile, y han encontrado lo que constituye la primera evidencia genómica directa de que la viruela llegó al continente americano de la mano de la colonización europea. El estudio, publicado en una revista científica de referencia, confirma con pruebas moleculares lo que las fuentes históricas ya señalaban: las enfermedades traídas por los colonizadores europeos fueron uno de los factores más devastadores en el colapso demográfico de los pueblos indígenas de América.
Las estimaciones más conservadoras calculan que entre el 50% y el 90% de la población indígena americana murió en los siglos posteriores al contacto con Europa, en un período conocido por algunos historiadores como el Gran Morir. La viruela fue, junto con el sarampión y otras enfermedades, uno de los principales agentes de ese colapso. Las comunidades indígenas no tenían inmunidad previa a esos patógenos, lo que los hacía devastadoramente letales.
Lo que añade el nuevo estudio no es solo una confirmación científica: es también un recordatorio de que las consecuencias de la colonización no fueron solo políticas, económicas y culturales. Fueron también biológicas. Y que esa historia tiene consecuencias que llegan hasta el presente en términos de salud, tierra y justicia para los pueblos indígenas.
La ciencia no reescribe la historia. La confirma con datos que ya no pueden negarse. Conocer lo que ocurrió con exactitud es el primer paso para no repetirlo.