Europa Press
La vuelta al cole ya no empieza en septiembre. Cada vez más familias españolas se adelantan al verano para organizar los gastos escolares y aliviar el impacto económico que supone el inicio del curso. Con un desembolso medio de unos 500 euros por alumno solo en el arranque, y hasta 2.390 euros anuales, según la OCU, muchas economías domésticas buscan alternativas para reducir costes.
En este contexto, la compra anticipada de material escolar se ha convertido en una estrategia clave. Según un estudio de Wallapop, el 77% de los españoles adquiere libros, ropa y otros productos antes de septiembre, aprovechando descuentos y distribuyendo el gasto en varios meses. Pero no es la única vía de ahorro.
La segunda mano gana protagonismo como solución eficaz. De hecho, el informe revela que el 76% de las familias vende material escolar al finalizar el curso para financiar el siguiente, una cifra que prácticamente duplica la registrada el año anterior. Gracias a esta práctica, es posible lograr un ahorro de hasta 200 euros por hijo, frente a la compra de productos nuevos.
Los libros de texto de segunda mano lideran este mercado, siendo el artículo con mayor potencial de reventa para el 79% de los usuarios. Les siguen dispositivos como tablets y ordenadores (51%), además de mochilas, estuches (42%) y uniformes escolares (38%), todos ellos elementos clave en la lista de la vuelta al cole.
Los datos también reflejan un fuerte incremento en la actividad tras el fin del curso. Los anuncios de libros de texto crecen casi un 130%, mientras que las búsquedas aumentan más de un 100%. Los uniformes escolares y las mochilas también registran subidas destacadas, confirmando el auge de este modelo de consumo.
Desde Wallapop destacan que la economía circular se ha convertido en un aliado fundamental para las familias en momentos de presión financiera. La posibilidad de acceder a productos de calidad a menor precio no solo reduce el gasto, sino que también fomenta un consumo más sostenible y responsable.
Así, la segunda mano no solo alivia el bolsillo, sino que redefine la forma en la que las familias afrontan cada año la temida vuelta al cole.