
Vista de las Islas Malvinas desde el avión que los llevaba a la guerra / Toma de Alejandro Liébana, recuperada por Malvinas Memoria de la espera / El Solidario
Según las Naciones Unidas, actualmente 17 territorios son considerados territorios no autónomos, es decir, colonias pendientes de descolonización. Estos territorios están bajo la administración de potencias coloniales y figuran en la lista del Comité Especial de Descolonización de la ONU. De estas colonias, 10 están bajo control del Reino Unido.
Las Islas Malvinas: un enclave colonial en pleno siglo XXI
El colonialismo no es cosa del pasado. Estas islas forman parte de los territorios ocupados por el Reino Unido, que aún mantiene presencia en distintas regiones del mundo, ignorando los llamados de la comunidad internacional al diálogo por la soberanía argentina.
Desde el siglo XIX, el gobierno británico impone su control en las islas, negando a Argentina el derecho legítimo sobre su propio territorio.
Una de las pruebas más claras del neocolonialismo británico es que los ciudadanos argentinos necesitan pasaporte para ingresar a las Malvinas, como si estuvieran entrando a un país extranjero.
Esta política impuesta por el Reino Unido no solo es una afrenta a la soberanía de Argentina, sino que refuerza la lógica imperialista de tratar y expropiar territorios ajenos como posesiones propias.
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La Guerra de Malvinas, una estrategia de la dictadura
En 1982, la última dictadura militar argentina, acosada por una crisis política y social, decidió lanzar una ofensiva con la propaganda de recuperar las islas y en un intento desesperado por desviar la atención de las violaciones a los derechos humanos y la crisis interna.
Sin estrategia ni preparación, enviaron a jóvenes soldados sin experiencia militar a una guerra desigual que terminó en derrota. Este conflicto que no solo dejó cicatrices en las familias, sino que también fortaleció el colonialismo británico en la región.
Durante la guerra, 649 soldados, enfermeros y personal militar perdieron la vida, muchos de ellos tras denunciar torturas y maltratos por parte de sus superiores. Otros, al regresar, no pudieron soportar el trauma y se suicidaron.

Equipo sanitario voluntario formado por María Marta Lemme, Norma Navarro, María Cecilia Richieri, Susana Mazza y María Angélica Sendes.
Toma: Silvia Barrera, Instrumentadora quirúrgica a bordo del Buque Hospital Irizar durante la Guerra de Malvinas / Malvinas Memoria de la Espera
La soberanía no se negocia
Por un lado, la historia nos enseña que las decisiones impulsadas por gobiernos autoritarios y de derecha pueden tener consecuencias nefastas para los pueblos. Debido a ello es imperativo mantener la memoria viva.
Por otra parte, el caso de las Malvinas es una muestra de cómo el colonialismo sigue vivo. Ni Argentina ni el resto del mundo puede permitir que estas injusticias continúen, ni que las generaciones futuras olviden la lucha por la soberanía nacional. Las Islas Malvinas tanto histórica como geográficamente son argentinas, y estos hechos no puede ser borrados por intereses imperialistas.
Tal como expone el archivo Malvinas Memoria de la Espera, en un contexto político donde el gobierno actual de Milei revindica el legado de la dictadura y celebra la figura de Margaret Thatcher, es más necesario que nunca rescatar estas historias.
Es allí donde la fotografía se convierte en un testimonio de resistencia, una forma de honrar la memoria de quienes lucharon y sufrieron, y una herramienta para seguir exigiendo la descolonización de un territorio que históricamente pertenece a Argentina.
Milei
entrevistado por la BBC
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Buenísimo análisis. Pone en el mapa y en la memoria temas sorerrados. Enhorabuena!