El Gobierno Vasco ha comprado 510 viviendas protegidas en el barrio donostiarra de Benta Berri a Testa, la inmobiliaria controlada por el fondo Blackstone. Lo anunció el Departamento de Vivienda, que dirige el consejero Denis Itxaso. Las viviendas se reparten entre las calles Resurrección María de Azcue y Bertsolari Xalbador y la plaza José María Sert.
La operación llega tras años de tensión. Los bloques se adjudicaron en 1998 mediante un derecho de superficie de 75 años a Metrovacesa y Vallehermoso, y Testa los adquirió en 2016. Su régimen de alquiler protegido, de 30 años, termina en noviembre de 2028, y a comienzos de este año unos 40 inquilinos recibieron notificaciones de que sus contratos no se renovarían para esa fecha.
Frente a esa amenaza se organizaron los vecinos. La asociación de inquilinos Alokairu, con el apoyo de Stop Desahucios, se movilizó, y el Ayuntamiento de Donostia aprobó una moción el 26 de marzo.
Para los inquilinos, la noticia cambia el escenario. Hasta ahora el futuro de sus contratos dependía de las decisiones de Blackstone, a través de Testa, y de que el fondo quisiera o no renovarlos.
El anuncio no precisa por ahora el precio de la compra ni las condiciones en las que se quedarán los actuales inquilinos, dos datos clave para saber si el alivio es real y duradero.
Con la compra, las 510 viviendas pasan a titularidad pública.





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