EFE
El incendio forestal declarado en Niebla (Huelva) se ha convertido en uno de los más devastadores registrados en Andalucía durante los últimos años. Las llamas han arrasado ya más de 31.000 hectáreas y han obligado a evacuar a más de 700 personas, mientras el fuego continúa activo tras extenderse incluso a la provincia de Sevilla.
El avance del incendio ha sido especialmente complejo por los cambios de viento, las altas temperaturas, la baja humedad y un inusual comportamiento del fuego, que ha llegado a propagarse mediante «saltos espectaculares» incluso en contra del viento. Estas circunstancias han dificultado enormemente las labores de extinción.
En el operativo participan más de 600 efectivos del Plan Infoca, la Unidad Militar de Emergencias (UME), bomberos, brigadas forestales y personal de apoyo, con decenas de autobombas, maquinaria pesada y medios aéreos. Sin embargo, el incendio mantiene siete frentes activos, especialmente en las zonas norte y este del perímetro.
Además del enorme impacto ambiental, el incendio mantiene once carreteras cortadas, ha obligado a desalojar viviendas y explotaciones agrícolas y amenaza espacios de gran valor ecológico. Los equipos de emergencia trabajan para consolidar los flancos y evitar que las llamas sigan avanzando hacia nuevas zonas habitadas.
Mientras tanto, la solidaridad con las personas afectadas continúa creciendo. Diversas administraciones, voluntarios y organizaciones colaboran para atender a quienes han tenido que abandonar sus hogares, recordando que detrás de cada gran incendio hay también una emergencia humana y social.