Sevilla Actualidad
El consumo de cigarrillos electrónicos entre adolescentes ya supera al del tabaco tradicional, con un 11,9% de jóvenes que vapea frente al 3,8% que fuma. Este cambio de tendencia ha encendido las alarmas sanitarias por los riesgos para la salud y la creciente adicción a la nicotina en edades tempranas.
En ciudades como Sevilla, la preocupación es cada vez mayor. La Policía Local ha advertido del aumento del uso de vapers entre menores, detectando su presencia en espacios públicos y centros educativos. Las autoridades subrayan que muchos de estos dispositivos llegan a manos de adolescentes sin control, lo que dificulta frenar su expansión.
Los expertos alertan de que el vapeo no es inocuo. Estos productos contienen sustancias tóxicas y nicotina, capaces de afectar al desarrollo cerebral, la salud respiratoria y generar dependencia. Además, su diseño atractivo y sabores dulces favorecen su popularidad entre los jóvenes.
Este fenómeno refleja un problema de fondo: la normalización del consumo en edades tempranas. Por ello, instituciones y profesionales reclaman más educación, regulación y control en la venta para proteger la salud de las nuevas generaciones.