Fuente EFE
El Gobierno ha decidido presentar a la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, como candidata a dirigir la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el organismo de Naciones Unidas encargado de fijar estándares laborales en todo el mundo. La elección está prevista para noviembre, aunque el mandato de la persona elegida no arrancaría hasta octubre de 2027. Pedro Sánchez ha calificado la candidatura como un «honor» y ha destacado el compromiso de Díaz con los derechos laborales y el diálogo social durante su etapa al frente del ministerio.
Díaz llega a esta candidatura tras varios años como responsable de Trabajo, periodo en el que ha impulsado reformas laborales y ha situado el diálogo social como eje de su gestión. Su perfil, con proyección internacional reforzada por su papel en foros como la propia OIT o encuentros con sindicalistas de otros países, es el que el Ejecutivo quiere presentar como garantía de continuidad en la defensa de los derechos laborales frente a un contexto global cada vez más hostil hacia el multilateralismo.
La candidatura llega, además, en un momento delicado para la propia OIT. La propia Yolanda Díaz advirtió hace semanas en Ginebra de una organización «en crisis», presionada por los recortes de financiación y la hostilidad de la Administración Trump hacia los organismos multilaterales de Naciones Unidas. En ese mismo foro, Díaz defendió la necesidad de regular el uso de la inteligencia artificial en el trabajo para evitar lo que describió como «la ley de la selva» en las relaciones laborales del futuro.
Que el Gobierno español opte a dirigir la OIT no es un gesto menor: supone disputar un puesto clave de gobernanza laboral internacional justo cuando Washington cuestiona la utilidad de este tipo de organismos y recorta su financiación. Para los sindicatos y colectivos que llevan años reclamando más peso de los derechos laborales frente a la desregulación, la candidatura de Díaz representa la posibilidad de que esa agenda tenga un altavoz en el organismo que, precisamente, debería defenderla con más fuerza en los próximos años.